Montar bien el material, por Lars Petersen
07/03/05
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'¿Tendré la botavara a la altura correcta?', '¿Debería adelantar un poco el pie de mástil?', '¿Es ésta la buena colocación de los cabos de arnés?'... Es probable que la mayoría de las veces que te has hecho alguna de estas preguntas segundos antes de entrar al agua la respuesta haya sido: 'Bueno, lo dejaré donde lo tenía la última vez, que más vale malo conocido'... En este conciso reportaje, el danés Lars Petersen nos habla de los reglajes correctos dando explicaciones no sólo del cómo, sino también del por qué. Quizás, saber porqué conviene llevar la botavara un poco más alta cuando el viento está flojo sea el truco para tenerlo claro no sólo la próxima vez, ¡sino también dentro de un par de meses! POR LARS PETERSEN, D-99.
Altura de la botavara Botavara alta: transfiere más peso a la pierna trasera y por tanto la tabla navegará más sobre la popa (línea de agua corta). En la práctica: - Rápida salida al planeo (pero menos control cuando vayas pasado). - Muy bueno para el viento flojo y/o mar poco agitado. - Más lift (tabla más levantada) para saltos o maniobras aéreas de freestyle. - Normalmente es como navegan los más expertos.
Botavara baja: determina una posición del cuerpo más adelantada, con más peso en la pierna delantera (mayor línea de agua). En la práctica: - Más control general (pero tardas más en arrancar al planeo). - Bueno para el viento fuerte y/o mar con mucho choppy. - Menos lift (tabla más asentada en el agua) que, por ejemplo, evita que la tabla rebote al trasluchar. - Resulta más fácil para principiantes.
Posición del pie de mástil Pie de mástil adelantado: supone llevar más tabla en contacto con el agua (mayor línea de agua). En la práctica: - Tablas más estrechas o más pequeñas en general. - Para una misma tabla, posición para una vela más grande. - Tabla más asentada en el agua, mayor control. - Principiantes.
Pie de mástil retrasado: supone llevar menos tabla en contacto con el agua (línea de agua más corta). En la práctica: - Tablas más anchas o más grandes. - Para una misma tabla, posición para una vela más pequeña. - Tabla más suelta, mayor maniobrabilidad, mejor planeo. - Windsurfistas más expertos (mayor peligro de catapulta).
Posición de los footstraps La colocación de los footstraps determina la distribución de nuestro peso en la tabla y, por tanto, influye directamente en la línea de agua. Los ajustes más importantes de los footstraps son:
Footstrap trasero muy retrasado (22/24 cm de la popa): línea de agua muy corta. En la práctica: - Viento fuerte/vela pequeña - Máxima maniobrabilidad/más presión en el pie trasero al surfear - Muy buen nivel
Footstrap trasero más adelantado (25/27 cm de la popa): mayor línea de agua. En la práctica: - Viento moderado/vela más grande - Menor maniobrabilidad/más presión de “pie delantero” - Nivel normal
La quilla La posición de la quilla: en las tablas de freeride y racing la posición de la quilla no se puede variar, así que no hay mucho que pensar. Sin embargo, en olas y freestyle sí podemos adaptar la colocación de la quilla a lo que más nos convenga. Partiendo de la base de que la posición standard es hacer que la mitad de la base de la quilla coincida con el tornillo trasero del footstrap trasero, podremos variar la posición según estos criterios: - Quilla adelantada: mejor planeo, mejor ángulo de ceñida, mayor maniobrabilidad, tabla más suelta - Quilla retrasada: más velocidad, tabla más encarrilada (más control en condiciones fuertes/menos rebote en olas grandes)
Los cabos de arnés Los cabos de arnés deben estar bien equilibrados para poder navegar durante horas sin que se nos carguen los brazos. De todas maneras, existen diferentes gustos y, para una misma vela, alguien puede preferir llevarlos un poco más adelantados que otro... En general, unos cabos bastante separados entre sí (20 centímetros aproximadamente) y algo adelantados respecto al centro vélico, corresponden a alguien que está aprendiendo; por el contrario, unos cabos muy juntos entre sí (10 centímetros o menos) y exactamente en el centro vélico, corresponden a alguien experimentado.
Colocación de los cabos: los cabos deben estar colocados cerca del centro vélico o centro de empuje de la vela. En otras palabras, unos cabos bien colocados te deberían permitir agarrar la vela con una única mano puesta entre los dos cabos... De hecho, tratar de encontrar dicho punto de equilibrio agarrando la botavara con una sola mano es la mejor manera de hacer una primera colocación de los cabos, poniendo cada extremo del mismo a la misma distancia respecto de ese punto de equilibrio. Después, como regla general, ya repetida hasta la saciedad, si una vela bien aparejada te tira mucho de la mano de atrás en navegación (notas que el brazo trasera se te carga rápidamente), quiere decir que debes mover los cabos hacia atrás. Por el contrario, si notas que la mano delantera tira mucho, hay que adelantar los cabos... Prueba primero con un par de centímetros, ¡si los mueves 10 de golpe seguro que te pasas!
Aparejado de la vela Como todos sabemos, la tensión que demos al aparejar tanto en el mástil como en la botavara, modifica extraordinariamente el comportamiento de la vela. Una vez que tengamos bien localizados los puntos de aparejado óptimos, es muy recomendable hacer unas marcas con rotulador indeleble o una pequeña ralladura con una lima en el alargador de pie de mástil y en los tubos de la botavara para no tener que repetir esta “investigación” cada vez que aparejemos. Lo mejor es hacer una marca para cada vela en su viento ideal y, después, tensar un poco más si el viento es muy fuerte o un poco menos si nos cuesta planear. Respecto a la tensión de los sables, los tensaremos fuertemente antes de pasar el mástil por la vela, hasta que no veamos la más mínima arruga en las fundas de los sables, y los dejaremos tensos para siempre.
a) Tensión en el mástil: es el ajuste más importante para un correcto funcionamiento de la vela y, paradójicamente, es el que menos gente hace correctamente... Para entendernos, se peca de poca tensión. En general, una vela bien tensa de abajo se verá arrugada a la altura de los dos sables de arriba, desde el borde de salida hasta los dos tercios de la distancia que va desde este borde hasta el mástil. En realidad, basta con seguir al pie de la letra las recomendaciones de aparejado del fabricante pues, obviamente, se han hecho con el máximo cuidado: si el fabricante recomienda un mástil de 400 y da una medida de mástil de 419, usaremos un mástil de 4 metros y pondremos 20 centímetros de alargador, dejando un centímetro de margen... ¡Tan simple como esto! Error 1: falta de tensión en el mástil - Sensación de pesadez al navegar (la vela se comporta como un bloque contra el que es imposible luchar). - En las rachas fuertes, en vez de acelerar, notarás mucha más fuerza en los brazos. - Dejando la vela tumbada en la playa, el borde de salida de la vela se verá muy recto, sin apenas arrugas. Error 2: exceso de tensión en el mástil - Notamos la vela inestable y caprichosa en las manos, con una continua sensación de desequilibrio. - Notaremos la vela demasiado rígida y plana, sin apenas perfil y, por tanto, sin potencia. - Dejando la vela tumbada en la playa, verás una especie de “valles” entre sable y sable, en vez de unas arrugas progresivas.
b) Tensión en la botavara: la tensión de la escota aporta un equilibrio importante al aparejo y sirve para regular la potencia de la vela. En todo caso, salvo en los bordos de popa con material de Formula y sistema en la botavara para variar la tensión de la escota en navegación, se acabaron los tiempos de tensión inapreciable en la botavara: tanto en velas de olas como de freeride, la tendencia general desde hace un par de años es a imprimir una importante tensión positiva en la botavara. Para dar con la buena posición, de nuevo nos vamos a las recomendaciones de la velería y, con un metro, marcamos la medida óptima midiendo desde la parte interna del cabezal (donde la botavara toca con el mástil cuando la acoplamos) hasta conseguir la medida exacta usando la extensión de la botavara. Si, definitivamente, no eres amigo de andar tomando medidas con un metro, puedes usar el sable que está justo por encima de la botavara como indicador de cómo está montada tu vela: con todos los sables al mismo lado de la vela, haz rotar este sable con la mano y comprueba que el extremo del mismo ni choque duramente contra el mástil, ni pase muy lejos de éste. A partir de esta medida para viento ideal, tensaremos algo más con mucho viento (normalmente también habremos aumentado previamente la tensión del mástil) o aflojamos un poco en caso de tener problemas para planear (¡Ojo!: probaremos este ajuste antes de disminuir la tensión del mástil). En general, menos tensión de botavara te proporciona un perfil más profundo, que te dará más potencia, pero a cambio la vela resulta menos maniobrable. Por el contrario, una tensión fuerte de la escota aplana y adelanta el perfil de la vela, dándonos más capacidad de maniobra pero restándonos potencia. Error 1: falta de tensión en la botavara - Notaremos la vela pesada y tirando excesivamente de la mano trasera (porque el perfil se retrasa). - Notaremos que a los sables les cuesta mucho rotar cuando trasluchamos. Error 2: exceso de tensión en la botavara - Veremos la vela demasiado plana, sin apenas diferencia de relieve (perfil) entre la funda del mástil y la superficie de la vela. - Notaremos que la vela no tiene potencia y que tira hacia todas partes.
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