Navegar con viento fuerte
18/03/05
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¿Qué debo hacer cuando el agua vuela?, ¿se puede navegar en esas condiciones?, ¿tengo recursos para hacerle frente al huracán y disfrutar al mismo tiempo?, ¿me meto en el agua para mojar el equipo (por cumplir, al menos) o me quedo observando a la peña desde el banco de los cobardes?... Ante la barrera de los 30 nudos, ¿quién no se ha hecho alguna de estas preguntas? Bienvenidos al wave riding europeo. Fotos: Ludovic Franco. Por Surfer Rocha E-17.
Todos hemos pasado miedo alguna vez, y seguramente seguiremos pasándolo (al menos eso espero), cuando aparentemente las condiciones están por encima de nuestro umbral. Aquí radica lo excitante de nuestro deporte: subiendo cada vez un poco más nuestro umbral es como vamos aumentando nuestro nivel en el agua. Si estás dispuesto a aceptar el desafío la próxima vez que las isobaras aparezcan roturadas sobre tu zona, has elegido la lectura correcta para responder a tus interrogantes, tanto de equipamiento, físicos, técnicos o, por qué no, emocionales.
Empecemos pues con los Psico consejos... Cuando veas en el windguru que para mañana está todo naranja enrojecido tirando a violeta, no te achantes; todo lo contrario, esa noche recréate con vídeos potentes de windsurf para ir poniéndote a tono. De camino a la playa, una vez bien desayunaito y despiertito, llévate el grupo mas cañero que tengas por casa y enchúfalo en la autoradio... Aunque vayas cagao, simula no tener miedo: ¡AGRESIVIDAD! Ve metiéndote en el papel y terminarás creyéndotelo (no te lo tomes muy en serio, no vayas a ir al local de la playa y le metas dos guatas porque no te facilita la medida que ha montado)... ¿Qué quiero decir con esto? Que todo en su justa medida: ante unas condiciones animales, si vamos muy asustados podemos lesionarnos por no anticiparnos bien a los movimientos; por el contrario, demasiado motivados, el riesgo está ahí... Al que, seguro, nunca le pasará nada, es al que se queda en la fase de los vídeos extremos en casa, con la mantita y el mando. Nosotros, mientras, estaremos luchando contra la agresividad de un mar desordenado y un viento embrutecido. ¿Quién soñara más esa noche?
Básico consejo El secreto de los litros y el no ir pasado de vela (lo que más trabajo cuesta meter en la cabeza del windsurfista) Que no te asusten los litros, no es necesario un submarino: poca vela pero volumen suficiente es el gran secreto para disfrutar en los días de viento fuerte (que normalmente son racheados y rolones de dirección)... ¿por qué?: el volumen va a ser lo que te va a librar de las espumas y los huecos cuando te baje un poco el viento. Además, te hará saltar más alto. La vela pequeña te facilitará el manejo del equipo y poder colocarlo siempre en el sitio que precises: en la racha irás a gusto y cuando te baje ésta, ahí están los litros para compensar. Nunca pienses que la vela grande es la que te va a sacar de los apuros cuando te venga la rompiente. Lo único que conseguirás con ello es ir “enmulabao” todo el día, haciendo fuerza para mantener la tabla sellada al agua y luchando por que no te coja la racha y te estampe contra el agua... y olvídate de intentar ninguna maniobra: nunca irás liberado de viento con tanta vela, ni en la ola surfeando, ni volando en el aire. Así pues, fundamental no preocuparse de quedarte tirao en las espumas... De hecho, viento es lo único que no nos falta. Si hace falta un largo muy abierto para pasar la rompiente, pues lo adoptamos sin problemas, que después la ceñida es gratuita. Sé que es un esfuerzo técnico muy elevado al principio: es más fácil engancharse al arnés cargado de vela desde la orilla y salir disparado pero, una vez en el exterior, llevar la vela justa es el único secreto para poder navegar a gusto y disfrutar intentando maniobras. Mi consejo es ir haciéndose con medidas pequeñas progresivamente y tener en cuenta que igual de importante es tener una 6.2, única medida con que se puede navegar un día de 15 nudos (con los clásicos 5.2 metros no te moverías), que una 3.3 o 3.7, únicas medidas con las que se puede navegar un día de 40-50 nudos (con la 4.2 hipertensa no se hace nada). Así evitaremos lesiones, naufragios y demás acontecimiento de esa índole. Tú eliges qué tipo de condiciones son las que más te agradan y empleas los euros en lo que verdaderamente te gusta más. Brico consejos ¿Qué debo hacer con mi equipo para que funcione en condiciones óptimas ante un fuerza 6-7-8-9 y me facilite la labor de aprender y disfrutar? Si sigues las siguientes instrucciones evitarás lesiones y cansancio, y ganaras en disfrute y aprendizaje.
1- La vela: en medidas pequeñas es aconsejable elegir el modelo on-shore del fabricante. En general, tienen un comportamiento más estable que las side-shore ante las rachas y ofrecen una mayor velocidad punta, sacrificando la maniobrabilidad. En todo caso, nunca cometas el error de deformar la vela a base de tensión hasta dejarla plana. Haz siempre caso a las indicaciones del fabricante y móntala como debes... y si vas pasado, ¡pues a cambiar de medida! La vela, para que tenga un buen funcionamiento, debe ir bien montada, así reaccionará ante las rachas de manera adecuada, elástica y uniforme: no dará bandazos o dejará de tirar cuando baje la racha. En el caso opuesto, muy importante no dejar nunca bolsa: cuando te pille la racha te aplastará contra el agua. Si vas corto, cambia de vela y si le tienes miedo a la rompiente, ponte al largo, pero nunca dejes bolsa: no olvides que es la tabla (el volumen) la que te sacará del apuro en las bajadas de racha y ante las espumas. Por último, evita que exista demasiado cabo entre el ollao y el trincadrizas, tanto en el pie de mástil como en la escota de la botavara. Que quede todo bien ajustado y reglado: ganarás en control, seguridad e “higiene visual”. 2- Altura de la botavara: elévala 3 dedos por encima de tu medida estándar. Nunca la lleves baja en condiciones de viento fuerte. Esto te proporcionará estabilidad y control ya que acercarás más el equipo a tu cuerpo. Contarás con mayor tiempo de anticipación ante las reacciones más inmediatas del viento cuando es fuerte. 3- Cabos de arnés: deben ir más retrasados y más separados que en condiciones de viento normal. Esto te evitará catapultas y un mayor control en la racha de toda la superficie de la vela. 4- La tabla: procura, en condiciones de viento super fuerte, llevar tablas on-shore. Es necesario, aunque el viento te venga lo más side shore del mundo. Necesitas velocidad en la tabla para liberar de viento la vela (cuanto menos vela lleves, mejor) y teniendo un buen trabajo en la línea, los cantos y la carena, el volumen no te molestará y la tabla ira sellada al agua. Nunca lo olvides, hay que ir más rápido que el viento para que éste no te moleste. Recuerda, si el viento va mucho mas rápido que tú, la vela siempre ira hinchada y notarás mucho más bruscamente en tus manos los cambios de dirección o intensidad. La vela no debe hacerte extraños a la hora de atacar una rampa para saltar, ni al volar y tampoco a la hora de en encarar la ola para surfear... el secreto radica en ir siempre con inercia para liberar a la vela de viento. 5- Base de pie de mástil: sensiblemente más adelantada, uno o dos dedos, que para viento normal: la tabla se sellará al agua, te facilitará mayor control al largo en altas velocidades y, claramente, evitarás catapultas. 6- Los footstraps: en condiciones de viento fuerte se hace más necesario que nunca el buen ajuste de la apertura de los footstraps: debes encajar hasta el empeine, nunca sólo los deditos. Evitarás lesiones y ganarás en control: debes llevar la tabla sellada al empeine e incluso, en ocasiones, tendrás la posibilidad de agarrar con los dedos el canto contrario de la tabla y hacer fuerza para que no se te escape y poder colocarla allá donde quieras, tanto para pasar el choppy de manera rápida como para volar o surfear. Repito, muy importante encajar los pies en los footstraps. Respecto a la separación, el trasero un punto más hacia atrás y el delantero un punto hacia delante te dará estabilidad y control. 7- La quilla: elige siempre una quilla on-shore (olvidate de una quilla muy blanda) y no necesariamente muy pequeña (consulta la tabla de medidas en función del peso). Un calado suficiente te ayudará en las espumas con control y velocidad. Colócala siempre retrasada para ganar control a altas velocidades: aunque sacrifiques un poco de maniobrabilidad, con 40 nudos ya se sabe que la baraja de maniobras se reduce bastante... ¡a volar alto y a surfear como puedas!
Peso Tabla Vela Quilla (cm) 60 Kg 55/60 litros 3.0 m 16 65 Kg 60/65 litros 3.3 m 17 70 Kg 70/75 litros 3.3 m 17.5 75 Kg 73/78 litros 3.5 m 18 80 Kg 75/80 litros 3.5 m 18.5 85 Kg 80/85 litros 3.7 m 19 90 Kg 83/ 90 litros 3.7 m 19.5
Físico consejos: En navegación con condiciones duras o extremas, la forma física es un punto en el que no se puede flaquear. Desde luego, si llevas mucho tiempo sin practicar, te aconsejo que elijas otro primer día de regreso al deporte. En todo caso, como primera norma: nunca entres en el huracán sin haber calentado concienzudamente. Evitarás tirones en el agua (en el mejor de los casos) y problemas peores. La segunda norma es respetar los tiempo de descanso (consulta la tabla de tiempos de recuperación): la cualidad física que antes se pierde es la coordinación, que empieza a decrecer a partir de los 15 -25 minutos de actividad, y éste es un deporte eminentemente técnico: si la técnica falla, navegarás mal. Lo tercero es alimentar bien tu cuerpo antes de meterlo en el huracán: toma frutos secos y nunca dejes de hidratarte. Debes estar continuamente tomando líquido (sin contar el agua salada) antes, durante y después de la actividad física. Por último, usa siempre protección solar.
Tecni consejos: Supongamos que ya estamos en el agua con el material, reglajes y mentalización necesarios. Pasemos ahora a comentar algunos trucos técnicos, tanto básicos como más avanzados, ante situaciones típicas que surgen en medio de la tempestad de viento y adrenalina: 1- Catapulta. Para evitar la catapulta en caso de racha bestial nada más hacer waterstart, ¡los dos pies en los footstraps antes de engancharte en el arnés! Te engancharás una vez que vayas planeando, que será al instante, y entonces hay que buscar una postura cómoda de velocidad, contrapesando con decisión... y a cazar vela. 2- Vela cerrada. Nunca vayas con la vela medio abierta, perderás control, te cansarás más y notarás mucho más las rachas en la superficie de la vela. Si sube la racha o se te desmadra la velocidad (sensación de descontrol), mete más ángulo de ceñida, pero no abras vela. 3- Barrerón. Estás entrando y, sin avisar, se te viene encima el espumón de tu vida, imposible de franquear (o al menos eso te parece a ti)... Aunque veas una sección limpia a barlovento, no cometas el error de ponerte a ceñir (a no ser que lo veas muy claro): la vela tendría mucha potencia y es más difícil pasar las espumas despacio que rápido, con lo cual tendrías dos problemas juntos. Más bien, ponte al largo para acelerar instantáneamente y a evitar el pico (en el caso de que no quieras saltar), recorriendo todos los metros que haga falta en paralelo hasta encontrar la sección donde la ola tenga más nobleza y menos verticalidad: ya habrá tiempo de remontar los metros perdidos. 4- Astrojumping. En el caso de que sí quieras saltar, no lo olvides, vela bien cazada y lo más rápido posible contra la pared, a fondo: liberarás viento de la vela. Ahora, agrupate en el aire, sino la recepción se hace o imposible o a planchazo. No tengas prisas en el aire, estarás volando y agrupado el tiempo que debas estar, no te asustes en el aire. Si te asustas y modificas la postura, es cuando te vas a hacer daño, porque abrirás vela y perderás velocidad... entonces el viento te aplastará, y eso duele. 5- Media vuelta. Una vez que has pasado la zona de rompiente y veas que el agua vuela a tu alrededor, debes ir pensado en trasluchar o virar... te aconsejaría que ejecutaras aquella en la que mayor porcentaje de efectividad tengas (entre nosotros, la trasluchada). Para trasluchar debes aprovechar siempre la zona hueca que te deja el borrego y pegarle a éste en el momento del giro. Te será imposible trasluchar rápido por encima de los borregos, sin tenerlos en cuenta. Si por el contrario vas a virar, aprovecha a subir un buen borrego ciñendo y, al superarlo, cambia el cuerpo (encima de la cresta hay más viento, mejor hacerlo entre el hueco que dejan dos). 6- Relax. Bien, ya vas encarando la orilla y te encuentras en un bordo relativamente más tranquilo donde tomar fuelle y aplacar un poco la tensión: trata de ganar todo el ángulo posible (si has perdido mucho al remontar la rompiente) para poder más tarde abrirte y perder ángulo al surfear (en el caso de que tengas la suerte de navegar con viento de lado, side shore). 7- Surfeando... sobreviviendo. En estas condiciones, el principio de “cuanto más vertical, más difícil” se acentúa aún más y es casi imposible conseguir un surfing de tabla, elástico y pausado. Por tanto, lo más habitual con un viento fuerte y de lado es ver un surf bastante recto, down the line, con maniobras aéreas o derrapes sobre la popa en lo alto de la ola: vas corriendo la ola por la pendiente muy abierto (pillas la misma dirección del viento, casi empopada) y, cuando has elegido el pico a por el que vas a ir, bajas un poco a la base (cerrando bien la vela con la mano trasera y acostándola con la delantera para no exponerla demasiado al viento) y directo a por el giro de arriba. Es el día perfecto para sacar los cut backs más agresivos (todo el peso del cuerpo hacia la mano y el pie delanteros; mano trasera hacia los cabos de arnés para abrir vela arriba; patada con el pie trasero para no quedarte fuera de la ola). Surfeando así, te ahorrarás problemas a la hora de cerrar la trayectoria del giro hacia la ola en el bottom turn, porque no puedes arriesgarte a exponer la vela como en un bottom normal: el viento te la arrancaría de las manos si no llevas suficiente velocidad. Aun así, si te sientes con ganas, ya sabes: debes bajar hacia la base de la ola con toda la velocidad posible (para liberar viento de la vela) y comenzar así el “over power bottom”... todo lo que ocurra después queda a tu cargo. 8- En la orilla. Te acercas a la orilla y buscas una zona plana para trasluchar o virar, siempre entre dos olas que dejan un buen plano de agua. En este paso, si te acercas mucho a la ola que tienes delante, tendrás menos agarre a causa de la espuma y la propia velocidad de la ola, pero más tiempo de colocación para afrontar la ola que llevas detrás. Por el contrario, si giras cerca de la ola que llevas detrás, tendrás más agarre pero menos tiempo de anticipación... Ya sabes, busca un punto intermedio (te aconsejaría que te pusieras al largo, cogieras velocidad para separarte de la ola trasera e iniciaras una trasluchada rápida, siempre más segura que una virada, cosa importante cuando estás cerca de la playa o, peor aún, de las rocas). A la hora de encarar las primeras olas pequeñas o espumas, conserva los dos pies en los footstraps pero, para ahorrarte posibles catapultas especialmente inoportunas en este terreno, desengánchate del arnés cada vez que pases una. 9- Salir ¡ya!. Ahora, pongámonos en lo peor, te has caído en cada uno de los pasos: si te caes pasando una ola, te aconsejaría que salieras por donde tengas colocado el equipo, aunque sea de vuelta hacia la playa. Es mejor perder algunos metros y volver a la carga que apurar tiempo colocando la vela entre las espumas, donde el mástil tiene muchas posibilidades de pinchar en el fondo y romperse con la siguiente ola. 10- Waterstart. Si te has caído por un rachón de viento, seguramente tengas problemas con el water. No cometas el error de colocar la botavara en la popa para terminar de sacar la vela del agua: te dejará al descubierto demasiada superficie de la tabla y todo saldrá dando volteretas (lo cual complica la labor de disfrute un punto más -juramentos de todo tipo- y supone un gran gasto de energía). Al contrario, sepárate de la tabla y no expongas demasiado la vela al viento: solápala al agua y dale dirección con la botavara (casi horizontal con respecto a la superficie). Normalmente, podrás hacer el waterstart con el pie delantero ya en el footstrap y, si el viento es extremadamente fuerte, podrás meter ambos pies y salir con total seguridad. 11- Soltar. Si estás saltando, has subido mucho y descontrolas en al aire, echa el peso hacia atrás y ve abriendo vela: se trata de soltar el equipo cuando estés lo más cerca posible del agua (evitarás golpes propios y a terceros). Si sueltas el material arriba, corres el riesgo de caer muy mal porque es prácticamente imposible recolocarse en el aire cuando no tienes ningún apoyo. Muchas de las roturas de tímpano se producen en este tipo de caídas a plomo. 12- Planchazo. En el caso de inminente planchazo después de un salto alto, no dudes en soltar la vela antes de impactar contra el agua. Puedes conservar los pies en los footstraps para no perder el equipo y ahorrarte así la nadada pero, si no sueltas el aparejo, corres un alto riesgo de lesionarte o de dejar de navegar con una tabla de una pieza.
Ultimo consejo: Todos los consejos dados en el reportaje son para facilitarte la diversión y el aprendizaje; quédate con los que más te ayuden y descarta los que creas que no producen ningún beneficio para tu disfrute: no hay ciencia cierta y cada cual tiene su propio estilo. Es por ello que no he querido entrar en la guerra de los arneses. Si te va bien el de culo, úsalo (se dice que es mejor para condiciones on-shore y hay parte de razón en ello pues estás siempre buscando una postura de velocidad para saltar más alto). Si por el contrario te encuentras más suelto y libre con el de cintura, pues no vas a dejar de usar tu arnés de olas.
Entrenamiento Recuperación Primer baño: 2.00 - 1.30 h 10 - 20 min Segundo baño: 1.15 - 1.00 h (almuerzo): 1 h Tercer baño: 1.15 - 1.00 h 20 - 30 min Cuarto baño: 1.00 - 45 min directo a casa a estirar
Disfruten. Nos vemos en el agua. Nacho Rocha
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